Operación Pelikan

Tras la entrada en la guerra de Estados Unidos el canal de Panamá se convirtió en un objetivo prioritario para los países del Eje, aunque, protegido por la distancia, resultaba prácticamente inalcanzable para ellos. Dejar inutilizado el canal suponía aumentar en 12.500 Km la distancia que separaba las costas del Atlántico y el Pacífico norteamericanas, lo que suponía varias semanas de diferencia en el tiempo que tardaban los buques de guerra y los mercantes en desplazarse de uno de los teatros de operaciones al otro. Después de la guerra los aliados pudieron conocer los planes del Abwehr para atacar el Canal, un abultado expediente con el nombre de Proyecto 14. La mayoría de los planes consistían en sabotajes que tendrían que haber sido efectuados por agentes locales o por comandos desembarcados en submarinos. También hay una referencia a un proyecto de la Luftwaffe de abril de 1939, antes de que comenzase la guerra, de utilizar aviones de gran autonomía Focke-Wulf Fw 200 (que todavía no estaban en producción, pero cuyo prototipo, unos meses antes, había hecho un vuelo sin escalas Berlín-Nueva York) para bombardear las esclusas del canal. Por su parte los japoneses también hicieron planes para bombardear las esclusas con hidroaviones transportados en sus grandes submarinos oceánicos.

En 1943 el SD Exterior (la Sección VI del RSHA, el servicio de seguridad de las SS, dirigido por Walter Schellemberg) inició un proyecto con el nombre en clave de operación Pelikan, cuyo objetivo era encontrar la mejor forma de cerrar a la navegación el canal de Panamá. Al frente de la operación Shellemberg puso a Erich Gimpel, un veterano agente que había estado destinado en América y España en los años anteriores. Gimpel había residido en Perú en la década de los 30, trabajando como operador de radio para empresas mineras, y estaba considerado un agente experto en Latinoamérica.

Gimpel recurrió a un ingeniero llamado Hubrich, que había ocupado puestos de responsabilidad durante las obras de construcción del canal, entre 1903 y 1914. Hubrich explicó que atacando las esclusas no se conseguiría dejar cerrado el canal por mucho tiempo, ya que las reparaciones de emergencia necesarias para mantenerlo abierto se podrían hacer en pocos días. En su lugar propuso volar el dique del lago Gatún. El Gatún es un gran lago artificial que constituye la parte central del canal, formado al embalsar el río Chagres con una gran represa de tierra. En su parte central tiene un dique de hormigón, cerrando el valle del Chagres, con una serie de compuertas accionadas eléctricamente que se utilizan para mantener constante el nivel de agua del lago. Volando ese dique, que funciona de sumidero, los más de 5 Km³ de agua retenidos en el lago irían a parar al mar. Eso dejaría inutilizado el canal durante varios años.

Un esquema del canal de Panamá; no hay que confundir la presa de Gatún, que forma el gran lago artificial del mismo nombre, con la esclusa de Gatún, que forma parte del canal y sirve para salvar el desnivel que hay hasta el Océano Atlántico:


Imagen del lago, con la esclusa de Gatún, en primer término, y el dique, en el centro de la imagen (el semicírculo que se ve en medio de la represa):


Gimpel aceptó la propuesta de Hubrich y se dispuso a encontrar la forma de llevarla a la práctica. Recuperó la idea del bombardeo aéreo, pero en lugar de recurrir a aviones de gran autonomía, poco adecuados para realizar bombardeos de precisión, su plan era utilizar bombarderos en picado, con los que habría una mayor probabilidad de éxito. Los aviones, dos Stukas (Junkers Ju-87), serían desmontados y transportados en cajas sobre el casco de dos submarinos oceánicos del tipo IX-C. Todo el equipo desembarcaría en una pequeña isla deshabitada del Caribe, frente a las costas de Nicaragua. Allí un equipo de técnicos montaría los dos aviones, que atacarían el dique de Gatún armados con dos bombas de 500 Kg cada uno. Gimpel pensaba que bastaba con que uno de los dos lograse alcanzar el objetivo para que la misión tuviese éxito. Era la primera vez que la Luftwaffe iba a actuar en el continente americano.

El equipo escogido para la misión se trasladó al lago Wansee, en Austria. Allí fue construida una perfecta reproducción del dique de Gatún, que utilizaban las tripulaciones de los aviones para entrenar el ataque. Los mecánicos también practicaban continuamente montando y desmontando los Stukas. Al final del periodo de entrenamiento podían realizar toda la operación en tan solo dos días. En noviembre de 1943 todo estaba preparado, con el equipo de la misión y los submarinos esperando únicamente la orden de partir, pero en el último momento el proyecto fue cancelado, cuando los alemanes sospecharon que una fuga de información había permitido a la OSS estadounidense conocer los planes alemanes.

A finales de 1944 Erich Gimpel fue enviado a una misión de espionaje en Estados Unidos. Pocos días después de desembarcar de un submarino en territorio norteamericano fue capturado por el FBI. Un tribunal militar le condenó a muerte, pero se salvó de la horca al morir el presidente Roosevelt, gracias a la tradición estadounidense de suspender las ejecuciones en época de luto oficial. Más tarde, al terminar la guerra, el presidente Truman conmutó la pena por cadena perpetua. En 1955 fue liberado y regresó a Alemania. Un año después publicó un libro autobiográfico titulado Spion für Deutschland, en el que, entre otras historias, dio a conocer al mundo la operación Pelikan.

Fuentes:
http://ala13.com/foro/viewtopic.php?f=32&t=3103
(fuente original: Revista Historia 16, Nº 294)
http://forum.axishistory.com/viewtopic.php?t=109947
http://en.wikipedia.org/wiki/Erich_Gimpel
http://es.wikipedia.org/wiki/Lago_Gat%C3%BAn


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